Corresponsabilidad. Ni reyes ni heroínas.

Corresponsabilidad. Ni reyes ni heroínas.

Mucho se está hablando de corresponsabilidad –la división responsable de las tareas del hogar entre sus dos miembros principales-, en este contexto tan desafiante en el que el hogar se tornó en el centro de la escena laboral y personal.

Y mucho de los estereotipos que siguen atribuyendo las tareas del hogar a la mujer, y aquellas relacionadas con el proveer al hombre.

Se sabe que los tiempos cambiaron, pero cuánto hay de una división equitativa que responda a los intereses, necesidades y deseos de ambos , tanto en el terreno familiar –ni hablar del personal-, como en el profesional?

Cuándo fue la última vez que sentiste a tu pareja hombre un “rey”,  o a tu pareja mujer una “heroína”, y cuándo fue la última vez que te pusiste en ese lugar, quizá hasta sin darte cuenta?

Y cuándo la última vez que, como líder, ante el pedido de desconexión una o dos horas por temas personales, dudaste de brindar ese espacio? O no te generó dudas, pero sí la necesidad de enviar un whatsapp para validar se cumplan con los entregables del día, desconfiando que esa desconexión laboral impacte en sus y tus resultados?

Trabajar en pos de la corresponsabilidad, es un fundamental para que el ansiado equilibrio entre la vida personal y profesional suceda. Y depende de acciones pequeñas, pero que sin dudas con un gran impacto, tanto para la calidad de vida como para el rendimiento.

Te invitamos a reflexionar sobre algunas de ellas:

  • Cuándo fue la última vez que armaron con tu pareja un listado de tareas domésticas y familiares, y que definieron entre ambos quién las va a hacer, quién las va a planificar, y cuánto tiempo insume tanto la preparación como la acción, considerando las agendas laborales y el tiempo que cada uno desea o necesita para desconectarse de la rutina? Un ejemplo de ello bien simple: Las compras del supermercado.
  • Cuándo fue la última vez que acordaron entre ambos hacerse un tiempo personal en la semana para que cada uno tenga su momento de desconexión y de disfrutar de lo que le haga bien? Lo agendaron? Lo cumplieron? Ejemplo: hacer ejercicio sin interrupciones.
  • Y como líder, estás llenando de reuniones las agendas para sentirte en control de los entregables o estás brindando autonomía para trabajar por objetivos? 
  • Estás dando un espacio al almuerzo para que se pueda preparar y disfrutar, entendiéndolo como un momento personal, o seguís mandando whatsapp, por si “puede leerte”? Brindas el mismo tiempo a un hombre que a una mujer?
  • A qué hora cortás tu jornada laboral, y a qué hora la de tu equipo? Asocias horas de “presentismo digital” a rendimiento y compromiso? O trabajas por objetivos, fomentando la autonomía?

Combinar tiempo de calidad en lo profesional y en lo personal, no es algo sencillo. Y menos cuando la pandemia nos encuentra en una realidad impensada que obliga a pensar todo desde un nuevo lugar.

Te leemos, y te invitamos a tomar contacto en silvina.prekajac@givingbirth.com.ar, para ayudar a que la igualdad de oportunidades sea un hecho en tu compañía.

Muchas gracias!

 

 

Equilibrio Maternidad y Carrera en plena pandemia.  ¿Cómo pasar del storytelling al storydoing?

Equilibrio Maternidad y Carrera en plena pandemia. ¿Cómo pasar del storytelling al storydoing?

Cuando el hogar se tornó forzosamente en el centro de la vida personal y profesional, lograr el ansiado equilibrio entre las demandas que el ser madre conlleva y el deseo de realizarse profesionalmente, se convirtió en un desafío aún más complejo que aquel que ya representaba previamente.

La maternidad para quienes buscan una carrera corporativa en crecimiento, suele ser vista  en muchos casos como un obstáculo, impactando en la renuncia a sus trabajos para 6 de cada 10 mujeres al convertirse en madres. Y es que la pandemia ha intensificado aún más esta realidad.

Conjugar las obligaciones hoy atribuidas a la mujer en su rol de madre, intentar resignificar estereotipos para aquellas mujeres que tienen el valor y/o el lugar para poder hacerlo, inspirar a otros y otras para trabajar en equipo y así organizarse en consecuencia, con la dificultad que conlleva el aislamiento social obligatorio a limitar al “equipo” en muchos casos a una misma, o solo a su pareja – también afectada por la misma realidad-, hace que el pensar en crecer profesionalmente parezca una ilusión en muchos casos.

Dicha problemática se potencia en culturas organizacionales aún no preparadas para el trabajo por objetivos, y las habilidades y competencias que ello requiere. Sumado a líderes que siguen relacionando la cantidad de horas “conectado/a ” con el compromiso y responsabilidad para con los entregables, y a reuniones interminables que poco tienen que ver con la agilidad que se pregona y necesita, y mucho con la falta de capacidad de delegar. Con la dificultad de confiar en otros, de identificar lo urgente e importante y brindar la autonomía necesaria para que el valor esté en los resultados, y no en si se está de 9 a 9pm físicamente conectado/a.

Mucho con seguir construyendo a un storytelling políticamente correcto hablando de diversidad y de equilibrio entre vida personal y profesional, pero aún pendiente de un accionar que responda a lo que la inclusión de vidas integradas demanda.

Y es entonces que invito a reflexionar, qué pasaría si aprovecháramos este momento fundacional al que nos expuso la pandemia, para sentar las bases de un trabajo por objetivos real, medible y comunicable?

Qué pasaría si revisáramos la cantidad de reuniones por día y semana, y mantuviéramos solo aquellas necesarias, y lo hacemos poniendo en práctica la confianza y no el control “por horas” de conexión física –porque la mental puedo asegurar la sobrepasa-?

Qué pasaría si “conectamos” con la persona, con su realidad, con sus necesidades, sus deseos, sus proyectos, y así también con lo que se necesita de ella, encontrando un equilibrio que permita, en serio, dar cuenta de su valor y así dar el espacio necesario para que se ponga en juego?

Qué pasaría si pasamos del stoytelling al storydoing poniendo a las personas en el centro, y damos el ejemplo de que sí se puede ser una persona con multiplicidad de intereses, y así potenciarse en consecuencia?

Te invito a intentarlo al menos por un tiempo, y a tomar contacto para que juntos evaluemos la mejor manera en que podemos sumar a tu compromiso.

Te invito a sumarte en este momento de cambios, a cambiar lo que así sea necesario, para que finalmente la inclusión sea un hecho.

Será un placer saber de vos, y te dejo mi mail para tomar contacto: silvina.prekajac@givingbirth.com.ar

Muchas gracias!

Silvina Prekajac.

 

¿Cuán preparada está tu organización para ponerse en el centro?

¿Cuán preparada está tu organización para ponerse en el centro?

“Customer Centricity” es una mirada fundamental que debe primar en el liderazgo actual, para asegurar el liderazgo futuro. Ante la cada vez mayor demanda de personalización de bienes y servicios, y de experiencias únicas en consecuencia, el “poner a las personas en el centro” se torna en un diferencial competitivo que es preciso saber gestionar para capitalizar las oportunidades que la industria 4.0 presenta.

Con la evolución de la tecnología y la multiplicidad de ofertas para satisfacer una misma demanda casi “en cualquier momento, y en cualquier lugar”, y con los nuevos significantes que ello conlleva, quien esté mejor preparado para identificar, comprender, inspirar y conectar con las necesidades que los nuevos clientes finales y clientes internos desde su mirada integrada reclaman, será quién mejor posicionado se encuentre para potenciarse desde y gracias a ellos.

Cuando hablamos de “Customer Centricity”, hablamos de las elecciones de aquellas personas a quienes nos dirigimos con nuestras propuestas de valor, y de las expectativas y experiencias en relación a ellas. Cuanto más cercanas, más significativas y más memorables, mayor será la probabilidad de que nutran una próxima elección e, idealmente, una conexión perdurable en el tiempo.

Es por ello, que si pensamos en cercanía, la identificación se torna fundamental. Si pensamos en ser significativo, el comprender y ser asertivo en los insights, los drivers y las barreras que movilizan o así podrían dejar de hacerlo a lo largo del Customer Journey, un mandatorio. Y si hablamos de memorabilidad, el superar las expectativas desde las experiencias vividas, y el volver a hacerlo una y otra vez a lo largo de los momentos de la verdad en que los clientes toman contacto con nuestra propuesta, lo que ayudará a nutrir un vínculo que, cuanto más perdurable en el tiempo, más valor construirá.

Y si pensamos en la diversidad de clientes finales y clientes internos que se presenta en cada vez mayor medida ante la posibilidad de ofrecer nuestras propuestas de valor sin barrera de espacio ni lugar, y ante la cuasi infinita cantidad de opciones con las que cuentan para satisfacer sus necesidades y deseos, es donde el revisar cuán preparada se está como organización para que me elijan, y así vuelvan a hacerlo, se torna un hito de “Stop and think” fundamental ante la agilidad de cambios que estamos transitando.

El conocer los perfiles de liderazgo, las historias que recorrieron, los backgrounds de formación, sus posibilidades de adaptación ante el nuevo entorno, sus capacidades de conectar con clientes finales y clientes internos cada vez más distintos, una necesidad de competitividad que marcará cuánto capitalizaré como compañía aquello que está sucediendo.

Si te dijera que el 80% de las decisiones de compra de los hogares son realizadas por mujeres, y que aquellas compañías con al menos un 30% de mujeres en puestos de decisión, reconocen que su inclusión aumentó en un 51,5% su capacidad de innovar y su creatividad, en un 54% su respuesta a las demandas de sus consumidores, y, en consecuencia, en un 57,9% su rentabilidad y productividad, cuán preparada sentís está tu organización para responder a aquello que las nuevas demandas “Centradas en el Cliente” representa?

Para saber sobre nuestros programas de liderazgo “Customer Centric”, escribinos a: hola@givingbirth.com.ar.

Será un placer acompañarte en el desafío de ponerte en el centro!

 

La inclusión de la mujer en la toma de decisiones. ¿Razón, o Emoción?

La inclusión de la mujer en la toma de decisiones. ¿Razón, o Emoción?

Partir de tendencias en relación al momento de cambios que estamos transitando en plena cuarta revolución industrial, y enfocarnos en el nuevo paradigma que dicta las reglas de juego, hace relevante la inclusión de la mujer en la toma de decisiones como una ventaja competitiva ante el nuevo mercado que se está configurando.

Más aún, cuando el 57,9% de las compañías con al menos un 30% de participación femenina en sus puestos de Dirección, declaran haber mejorado su rentabilidad y productividad; el 54%, su capacidad de atraer y retener el talento; el 51,5% contar con una mayor creatividad, innovación y apertura; el 52,5%, haber mejorado el prestigio de su empresa, y el 54%, su capacidad de responder al interés y demanda de los consumidores.

Sin embargo, 7 de cada 10 ejecutivos declara que el sector privado en Argentina no afronta el equilibrio de género como un tema estratégico ., y a nivel global, se lo sigue viendo como una cuestión políticamente correcta (60%), que contribuye a una mejor imagen de marca (52%), pero con un bajo convencimiento de que aporta mejores resultados al negocio (menos de un 45%).

Es ahí, donde la solidez de un Business Case que enfatice la necesidad de valerse competitivamente desde el diferencial de la mujer, es fundamental, pero no suficiente.

Es ahí, donde una de las principales barreras que debe afrontar la mujer para su desarrollo de carrera, se pone de manifiesto: los sesgos inconscientes y estereotipos con los que se enfrenta en su búsqueda de un espacio en puestos de decisión.

Es ahí, donde la emoción de quienes hoy deben comprometerse estratégicamente, invade a la razón, y donde se ve la enorme oportunidad que gestionar adecuadamente los sesgos en relación al género femenino, refiere.

Es donde el inconsciente de quienes deciden lo que se decide desde lo conocido, lo estereotipado, lo “seguro”, limita el potencial de lo nuevo, lo riesgoso, lo innovador. Limita el potencial de quien debe aportar su valor, para asegurar que las organizaciones sigan siendo valoradas.
Limita a la mujer con su mirada distinta, con su estilo propio, con su lectura de las nuevas necesidades, las nuevas demandas, los nuevos satisfactores de éxito que se están configurando y que ya son los protagonistas de esta escena en la industria 4.0. Limita a quien hoy decide el 80% de los actos de compra, pero que tan solo está representada en un 6% de los CEOs de Argentina, y en menos de un 15% de los puestos de decisión.

Limita, y no potencia. Y, muchas veces, casi sin darse cuenta.

Es por eso, que desde Giving Birth, trabajamos con la razón, pero también con la emoción.

Es donde ayudamos a construir un Business Case sólido con las oportunidades que la industria 4.0 representa, para establecer un diagnóstico, definir objetivos, milestones, KPIs. Asignar responsables, accountables y recursos financieros. Para medir, aprender, desaprender y comunicar.

Pero donde, también, ayudamos a gestionar emociones positivas hacia el cambio que conlleva.
Donde sensibilizamos, concientizamos y brindamos herramientas de gestión, para que en cada momento de la verdad en el que la mujer toma contacto con las propias verdades de quien decide lo que se decide en cada organización, pueda así hacerlo de la manera más objetiva y efectiva posible.

Donde trabajamos con los sesgos inconscientes que hoy limitan, para que potencien.
Y donde nos ocupamos de que así sea a lo largo del employee journey, para que no sea trate solo de atraer al mejor talento independientemente de su género, sino también de que se sienta bienvenido, valorado, reconocido.
Para que no se trate sólo de cupos a cumplir, sino de metas a alcanzar, y que así lo sea a lo largo del ciclo de vida de cada quien decida ser parte, y no quedarse aparte. De cada quien decida ser parte de la construcción de organizaciones inclusivas, y que así se incluya en el cambio estratégico y estructural que ello representa. De cada quien decida ser protagonista de este momento de cambios, y pueda evolucionar desde y a través de lo que los cambios conllevan.

Si te interesa saber más sobre nuestro abordaje, escribinos a hola@givingbirth.com.ar.

Siempre es un placer saber de vos!
Muchas gracias!