¿Qué beneficios funcionan para las mujeres profesionales madres?

¿Qué beneficios funcionan para las mujeres profesionales madres?

En mi camino hacia una maternidad y profesión que se empoderen mutuamente, me encontré en varias oportunidades con esta pregunta por parte de referentes en Recursos Humanos de empresas de diversas culturas y envergaduras. Y les consulto siempre si escucharon a las mujeres profesionales que vienen haciendo carrera en sus compañías y que, seguramente, están deseosas por aportar a una solución que permita seguir desarrollándose profesionalmente al mismo tiempo de disfrutar de su rol de madres.

Son muchas las veces que buscamos “recetas mágicas” a una realidad que nos presenta una oportunidad, pero cuánto mejor es escuchar a las protagonistas de esas realidades. Desde mi experiencia en el buscar inspirar cambios de hábito, está mi pasión por entender los deseos y los insights propios que movilicen una respuesta, y busco en cada situación reflejar esa necesidad de escucha y de puesta en común de soluciones a “problemas” u “oportunidades” que dependerán de cada caso y de cada experiencia, y que se nutren de las mismas personas que las generan.

Horarios flexibles, soft landing, extensión de licencia de maternidad, licencias de maternidad y paternidad compartidas, lactario, guardería, job sharing…son muchas las políticas que pueden decidirse poner en juego al momento de que una mujer profesional valiosa para una compañía comunica que va a ser madre, pero la mirada particular del contexto de carrera y de experiencia de vida de cada una de ellas, es lo que sin dudas marcará el éxito en su implementación y sus posteriores resultados. El que quienes participan del juego sean las protagonistas de entrar y salir a la cancha en términos de conciliación entre el rol de mujer profesional y el rol de madre, es sin dudas clave.

Desde las mejores intenciones suelen escribirse políticas de beneficios en las que se invierte mucho dinero y mucho tiempo con el afán de captar y retener talento clave, pero que terminan generando un efecto negativo para quienes deberían hacer uso de ellas. El que hoy sólo 4 de cada 10 mujeres profesionales continúen con el ejercicio de su profesión, y el que sólo haya 1 de cada 10 mujeres en puestos de Dirección, es un indicio de una gran oportunidad en términos de protagonismo por quienes serán las futuras madres profesionales de las compañías, y es desde ahí que invito a quienes me consultan, a mirar hacia adentro de sus organizaciones y crear en el ad hoc de cada persona, el éxito de beneficios que hagan de la maternidad una oportunidad de retener talento valioso con la mirada en el mediano y largo plazo de sus resultados.

“Andáte más temprano hoy; no importa si no estás en la reunión”, “Arrancá con algo más tranquilo así le ponés foco a tu bebé”, “Vamos a cambiarte de posición para que no tengas tanta exposición en estos primeros tiempos”, “Trabajá desde tu casa y vemos si te podés sumar on line; sino lo hablamos mañana”..son frases que resultan en gran parte del querer acompañar a la reciente madre en su nuevo rol, pero que son las que muchas veces hacen que la profesional se retire del mercado al no ver que en su profesión se sienta desafiada y que su intelecto quede casi en exclusivo para su rol de madre.

La cultura de beneficios es fundamental en un contexto en el que se demanda cada vez más un mejor balance entre vida laboral y vida personal, ponderando por encima incluso de un buen salario para quienes en el 2018 serán el 56% de la fuerza laboral. Si se decide ser atractivo para los futuros líderes, quienes serán en muchos casos futuras madres o futuros padres durante el ejercicio de su profesión, entenderlos y hacerlos parte es un paso necesario. La maternidad y la paternidad son un hecho en la vida de las personas. Por qué no empezar hoy a trabajar en una realidad protagonista que las haga parte..

Silvina Prekajac- Directora Fundadora Giving Birth

8 de cada 10 decisiones de compra son realizadas por mujeres, pero ocupan sólo 1 de cada 10 puestos de Dirección.

8 de cada 10 decisiones de compra son realizadas por mujeres, pero ocupan sólo 1 de cada 10 puestos de Dirección.

En la carrera por entender más de cerca al consumidor y poder ofrecerle productos y servicios de valor con lo que se identifique y elija para su satisfacción, muchas veces nos olvidamos que si el 80% de las decisiones de compra son realizadas por mujeres, pero sólo están representadas en menos de un 15% en puestos de decisión, se pierde una gran oportunidad.

Qué mejor que quienes deciden, no sólo entiendan al potencial target, sino que hablen su mismo idioma. Cuando se identifican los insights propios del género femenino, la mirada de la mujer es de particular relevancia en cómo verbalizar y comunicar propuestas de valor, porque son quienes viven situaciones similares y pueden compartir un mismo punto de vista. Claramente las investigaciones de mercado, junto con el criterio y sentido común son una gran ayuda para acortar la brecha de aprendizaje y hacer recomendaciones, pero en un mundo donde la mujer está tomando cada vez más protagonismo, es vital esté representada desde su visión en las decisiones que se lleven a cabo.

El estilo de liderazgo de la mujer es complementario al del hombre, y son necesarias ambas miradas para entender a un consumidor cada vez más exigente y que se expresa con mayor presencia y sin barreras de espacio y lugar, con lo que es importante darse un lugar para evaluar cómo se está acompañando a la mujer profesional hoy en términos de cultura empresaria.

Por otro lado, es sabido que más allá de contar con el aporte de la mujer en la toma de decisiones clave, la diversidad aporta a un mejor clima laboral, a una mayor apertura, a un mayor desafío del status quo, y una mayor creatividad y resolución exitosa de conflictos, con lo que el tener igualdad de oportunidades y que pueda crecer quien sea el más capaz, es una vía de sustentabilidad para la que cada vez se tendrá que estar más preparado.

Es en la maternidad cuando se pierde gran parte del aporte de la mujer a las decisiones de negocio, porque sólo 4 de cada 10 continúan con su carrera luego de ser madres. El tomar partido al respecto, es una decisión que debería involucrar no sólo a Recursos Humanos sino a la compañía como un todo.

Desde los programas de mentoreo de Giving Birth, acompañamos a mujeres profesionales y empresas, a transitar la maternidad como el periodo fundacional que implica, para potenciarse y potenciar sus resultados.

Buscamos crecimiento sostenible, trabajamos con visión estratégica y orientación a resultados, y nos ocupamos de la motivación y compromiso del talento clave en una etapa tan transformadora y trascendental como lo es la maternidad.

¿Dejar para mañana lo que se puede hacer hoy..?

¿Dejar para mañana lo que se puede hacer hoy..?

Sabemos que el contexto actual es cada vez más volátil, incierto y ambigüo, y es en esa realidad en la vivimos tomando decisiones. Cuando una mujer profesional se plantea ser madre, suelen surgir dudas de si es el mejor momento en términos de su carrera, o si esperar a estar mejor posicionada para emprender su nueva vida, postergando para un futuro, lo que puede ser una realidad hoy.

En Argentina, las mujeres representan más de la mitad de la fuerza laboral en la base de las estructuras corporativas, pero menos del 30% llega a niveles de mandos medios y menos del 15% a puestos de decisión[i].

Esto se debe en gran parte a que cada vez más mujeres postergan la maternidad coincidiendo con momentos críticos de carrera, y que sólo 4 de cada 10 mujeres profesionales continúan con el ejercicio de su profesión luego de ser madres. Es en el contexto actual donde nos encontramos con decisiones de vida que podrían ir de la mano con la carrera, si se trabaja con la visión estratégica y orientación a resultados que se aplica en el día a día de los negocios, a nuestra vida de futura madre profesional.

La maternidad es una gran escuela de liderazgo, en la que el asumir riesgos y la gestión del cambio, la creatividad, la organización y planificación en términos de lo urgente e importante, la resiliencia y la reinvención, el trabajo en equipo, la motivación, la administración del tiempo, y la visión estratégica desde la propia proyección y la de la persona que una trae al mundo, están presentes en el cotidiano, reforzando habilidades y competencias claves para la gestión tanto individual como corporativa.

El definir cómo se conjugan maternidad y carrera resulta decisivo para revertir las estadísticas y lograr un cambio positivo donde todos ganen.

Hoy son muchas las trabas internas desde la falta de modelos de éxito que inspiren a continuar sus carreras en conjunto con la maternidad, y desde la auto exigencia con estereotipos construidos en años donde las mujeres no trabajaban. Por otro lado, las trabas externas desde culturas de empresas poco aggiornadas a la realidad actual de la mujer profesional, tampoco hacen sencillo el contexto.

Es clave, por este motivo, prepararse proactivamente para convivir con el cambio y lo nuevo, y la maternidad es una gran prueba en ese sentido, siendo sin dudas una suma de valor que se puede poner en juego en el ámbito profesional. El acompañamiento de una mentora especializada en maternidad y profesión, es un gran aliado para empoderar a la profesional en el desarrollo de su carrera, y ayudar a las empresas a no perder  talento clave, con el costo asociado que esto conlleva y a su futura baja representatividad en el management clave.

Si las mujeres lográramos potenciarnos desde la maternidad hacia las líderes que quisiéramos ser,   con el entendimiento por parte de las empresas de la etapa fundacional que implica el ser madre para toda mujer, hoy ya seríamos muchas más las mujeres ejemplo a seguir en puestos clave con una historia de vida que conjuga tanto a nuestra familia como a la profesión que tanto nos apasiona.

Y si arrancamos hoy?

[i] Según encuesta anual de Grant Thornton a más de 5.500 directivos en 36 países (2017)

¿Maternidad o Profesión? No estás sola.

¿Maternidad o Profesión? No estás sola.

Los pocos modelo de éxito a seguir para las mujeres profesionales próximas a ser madres que desean conjugar su carrera profesional con su futuro nuevo rol de madres, torna relevante el acompañamiento de mentoras, que desde su experiencia ayudan a potenciarse y potenciar los resultados del ámbito en donde una se desempeña.

 

Cuando se sabe que sólo 1 de cada 10 puestos de dirección son ocupados por mujeres, y que muchas de ellas han tenido que resignar la maternidad en vistas de potenciar su carrera profesional, resulta relevante el contar con la experiencia de mujeres que han conciliado exitosamente la maternidad con el ejercicio de su profesión, y contar con herramientas y el aporte de nuevos puntos de vista para empoderarse en este momento único en la vida.

Durante la maternidad surgen sentimientos y pensamientos que muchas veces no se verbalizan por miedo o culpa, y que en gran parte son los que nos limitan y no nos permiten disfrutar del placer de maternar viendo a nuestros hijos nacer y crecer, y de la enorme satisfacción que nos brinda seguir realizándonos a nivel profesional, cuando ese es el deseo.

Es por eso que el acompañamiento de una mentora es de un valor único, porque habla un mismo idioma al haber transitado caminos similares, y que sabe que si bien cada mujer tiene su propia historia de vida, su propia experiencia y sentimientos, hay temas en común que es bueno compartir desde el entender las emociones encontradas de la maternidad, y cómo capitalizarlas para conectarse con la nueva identidad de madre, y conjugarla con los objetivos de carrera que desee proponerse desde su nueva realidad.

Los programas de mentoring de Giving Birth abarcan el acompañamiento de la profesional desde el último trimestre del embarazo y hasta el primer trimestre luego de la reincorporación al entorno laboral, y están divididos en cuatro etapas, cada una de ellas con objetivos accionables para ayudar a la profesional a instalarse nuevamente en una posición competitiva.

La maternidad da lugar a una nueva identidad con todos los replanteos que ello conlleva. Suele estar cargada de muchas dudas sobre cómo abordar un territorio nuevo con la presión que las mujeres solemos sumarnos sobre los estereotipos construidos hace años, y que tiene a la culpa como principal protagonista. Están en puja la culpa por regresar al trabajo y dejar a los hijos en manos de otras personas, y la culpa por no regresar y perder la independencia, el reconocimiento profesional y el aporte económico.

El escucharnos y visualizarnos más allá de nuestra reciente realidad de madre, es clave para avanzar en decisiones que vayan con nuestros propios deseos. Capitalizar este momento de distancia temporaria con el trabajo es bueno para poder proyectarse hacia donde una desea ir en su vida y cómo la carrera acompaña desde este nuevo lugar. La toma de decisiones de acuerdo a las nuevas prioridades y la gestión del tiempo se tornan fundamentales en la maternidad, así como contar con un equipo de contención dentro y fuera del lugar de trabajo, con el que es importante tener conversaciones y acuerdos de calidad, en sintonía con nuestros propios valores y con este momento trascendental en la vida de toda mujer, madre y profesional.

Participamos este pasado 10 de Marzo en la caminata global de Vital Voices, ONG que tiene como misión fortalecer el liderazgo de las mujeres para impulsar el crecimiento en sus comunidades, en la que corroboramos las ansias de las generaciones más jóvenes de contar con modelos a seguir para inspirarse y desarrollarse como personas en su mirada integral, con lo que se redobla nuestro compromiso en vistas de dejar un legado a futuras generaciones y hacer nuestro pequeño aporte hacia una sociedad más equitativa.

6 de cada 10 mujeres profesionales abandonan su carrera luego de ser madres

6 de cada 10 mujeres profesionales abandonan su carrera luego de ser madres

Es en la maternidad cuando la fuga de talento femenino se hace más visible, impactando en una baja representatividad en puestos clave de decisión.

En Argentina, sólo 1 de cada 10 cargos de Dirección son ocupados por mujeres, y es durante la maternidad cuando gran parte de las profesionales abandonan su carrera, impactando en su baja representatividad(1). A nivel global, 6 de cada 10 mujeres profesionales renuncian a sus carreras cuando son madres, y 5 de cada 10 mujeres que todavía no han tenido hijos asume que, si los tuviera, debería renunciar a su desarrollo profesional(2).

La falta de contención y entendimiento de lo que implica la maternidad, y de cómo transitar este periodo desde el empoderamiento y la proyección de carrera por parte de muchas compañías, así como la adopción de políticas de flexibilidad que a menudo no resultan aplicables,son los principales motivos por los cuales gran parte de mujeres profesionales dejan a un lado su carrera.

Para las empresas, esto se traduce en bajas inesperadas, un top management con baja representatividad femenina, menor productividad por falta de diversidad de opiniones y estilos de liderazgo, y un empobrecimiento del valor de marca empleadora que cada vez más gravita en la elección de quienes priorizan el balance entre vida laboral y personal, un valor fundamental entre los millenials que para el 2020 se estima que representarán el 56% de la fuerza laboral.

Conmemorar el día internacional de la mujer, y su lucha por la igualdad de derechos y oportunidades, mostrando el compromiso desde el sector privado y público hacia una maternidad compatible con la carrera profesional de las mujeres que tienen el deseo de conciliar ambos mundos, es un buen ejemplo para empezar a ser actores de cambio hacia una realidad más equitativa.

Y es en ese contexto en el que nace GivingBirth, la primera consultora de mentoreo de Argentina concebida para potenciar a las mujeres profesionales en su maternidad.Acompañar a las mujeres y a las empresas a transitar juntos una etapa tan fundacional y transformadora como lo es la maternidad, a través de una metodología de efectividad probada como el mentoring, logra un beneficio recíproco.

Por un lado, promueve el desarrollo de carrera de las mujeres que siendo madres desean seguir creciendo en su profesión, y por otro contribuye a que las empresas logren beneficios medibles: mayor competitividad como marca empleadora, retención de talento, reducción de los costos de reemplazo, y aumento de la representatividad de la mujer en posiciones de liderazgo con su sabido impacto positivo en el negocio, entre los principales.

“Hoy las empresas tienen la oportunidad de transformarse en actores de cambio, sabiendo que la inversión que realicen en retener y acompañar a sus profesionales, asegurará en el largo plazo la sustentabilidad del negocio”, sostiene Silvina Prekajac, Fundadora de GivingBirth.

Desde el embarazo y hasta el primer trimestre luego de la reincorporación al entorno laboral, los programas de mentoring de GivingBirth aportan una mirada estratégica de largo plazo, y herramientas concretas en las distintas etapas de la maternidad con objetivos accionables en cada una de ellas, para instalarse nuevamente en una posición competitiva.

La consultora ofrece programas de mentoring corporativos y programas individuales, además de seminarios online pensados para aportarles perspectiva a las futuras y recientes madres con carreras profesionales que deseen conciliar su vida profesional y personal, sabiendo que la maternidad puede ser un periodo de reinvención y empoderamiento en el que mucho depende de la propia mirada sobre sí misma, más allá de la complejidad del entorno en el que se desempeñe.

Además, ofrece la posibilidad de ser parte de la comunidad de mentoring GivingBirth, un grupo de conexión y pertenencia que reúne a las profesionales para seguir desarrollándose y transmitir su legado a las generaciones más jóvenes.

“Trabajar en pos de potenciar a la mujer profesional en su maternidad, y a través de ella, los resultados de las compañías en las que desempeñan, es nuestro gran compromiso”, concluye Silvina, quien se compromete desde su lugar a dar a luz un cambio no muchas veces dicho, pero tan necesario.

(1)Según encuesta anual de GrantThornton a más de 5.500 directivos en 36 países (2017)

(2) Según informe de la asociación “Yo no Renuncio” a más de 24.000 personas mayores de 21 años (España, 2017)