8 de cada 10 decisiones de compra son realizadas por mujeres, pero ocupan sólo 1 de cada 10 puestos de Dirección.

8 de cada 10 decisiones de compra son realizadas por mujeres, pero ocupan sólo 1 de cada 10 puestos de Dirección.

En la carrera por entender más de cerca al consumidor y poder ofrecerle productos y servicios de valor con lo que se identifique y elija para su satisfacción, muchas veces nos olvidamos que si el 80% de las decisiones de compra son realizadas por mujeres, pero sólo están representadas en menos de un 15% en puestos de decisión, se pierde una gran oportunidad.

Qué mejor que quienes deciden, no sólo entiendan al potencial target, sino que hablen su mismo idioma. Cuando se identifican los insights propios del género femenino, la mirada de la mujer es de particular relevancia en cómo verbalizar y comunicar propuestas de valor, porque son quienes viven situaciones similares y pueden compartir un mismo punto de vista. Claramente las investigaciones de mercado, junto con el criterio y sentido común son una gran ayuda para acortar la brecha de aprendizaje y hacer recomendaciones, pero en un mundo donde la mujer está tomando cada vez más protagonismo, es vital esté representada desde su visión en las decisiones que se lleven a cabo.

El estilo de liderazgo de la mujer es complementario al del hombre, y son necesarias ambas miradas para entender a un consumidor cada vez más exigente y que se expresa con mayor presencia y sin barreras de espacio y lugar, con lo que es importante darse un lugar para evaluar cómo se está acompañando a la mujer profesional hoy en términos de cultura empresaria.

Por otro lado, es sabido que más allá de contar con el aporte de la mujer en la toma de decisiones clave, la diversidad aporta a un mejor clima laboral, a una mayor apertura, a un mayor desafío del status quo, y una mayor creatividad y resolución exitosa de conflictos, con lo que el tener igualdad de oportunidades y que pueda crecer quien sea el más capaz, es una vía de sustentabilidad para la que cada vez se tendrá que estar más preparado.

Es en la maternidad cuando se pierde gran parte del aporte de la mujer a las decisiones de negocio, porque sólo 4 de cada 10 continúan con su carrera luego de ser madres. El tomar partido al respecto, es una decisión que debería involucrar no sólo a Recursos Humanos sino a la compañía como un todo.

Desde los programas de mentoreo de Giving Birth, acompañamos a mujeres profesionales y empresas, a transitar la maternidad como el periodo fundacional que implica, para potenciarse y potenciar sus resultados.

Buscamos crecimiento sostenible, trabajamos con visión estratégica y orientación a resultados, y nos ocupamos de la motivación y compromiso del talento clave en una etapa tan transformadora y trascendental como lo es la maternidad.

¿Dejar para mañana lo que se puede hacer hoy..?

¿Dejar para mañana lo que se puede hacer hoy..?

Sabemos que el contexto actual es cada vez más volátil, incierto y ambigüo, y es en esa realidad en la vivimos tomando decisiones. Cuando una mujer profesional se plantea ser madre, suelen surgir dudas de si es el mejor momento en términos de su carrera, o si esperar a estar mejor posicionada para emprender su nueva vida, postergando para un futuro, lo que puede ser una realidad hoy.

En Argentina, las mujeres representan más de la mitad de la fuerza laboral en la base de las estructuras corporativas, pero menos del 30% llega a niveles de mandos medios y menos del 15% a puestos de decisión[i].

Esto se debe en gran parte a que cada vez más mujeres postergan la maternidad coincidiendo con momentos críticos de carrera, y que sólo 4 de cada 10 mujeres profesionales continúan con el ejercicio de su profesión luego de ser madres. Es en el contexto actual donde nos encontramos con decisiones de vida que podrían ir de la mano con la carrera, si se trabaja con la visión estratégica y orientación a resultados que se aplica en el día a día de los negocios, a nuestra vida de futura madre profesional.

La maternidad es una gran escuela de liderazgo, en la que el asumir riesgos y la gestión del cambio, la creatividad, la organización y planificación en términos de lo urgente e importante, la resiliencia y la reinvención, el trabajo en equipo, la motivación, la administración del tiempo, y la visión estratégica desde la propia proyección y la de la persona que una trae al mundo, están presentes en el cotidiano, reforzando habilidades y competencias claves para la gestión tanto individual como corporativa.

El definir cómo se conjugan maternidad y carrera resulta decisivo para revertir las estadísticas y lograr un cambio positivo donde todos ganen.

Hoy son muchas las trabas internas desde la falta de modelos de éxito que inspiren a continuar sus carreras en conjunto con la maternidad, y desde la auto exigencia con estereotipos construidos en años donde las mujeres no trabajaban. Por otro lado, las trabas externas desde culturas de empresas poco aggiornadas a la realidad actual de la mujer profesional, tampoco hacen sencillo el contexto.

Es clave, por este motivo, prepararse proactivamente para convivir con el cambio y lo nuevo, y la maternidad es una gran prueba en ese sentido, siendo sin dudas una suma de valor que se puede poner en juego en el ámbito profesional. El acompañamiento de una mentora especializada en maternidad y profesión, es un gran aliado para empoderar a la profesional en el desarrollo de su carrera, y ayudar a las empresas a no perder  talento clave, con el costo asociado que esto conlleva y a su futura baja representatividad en el management clave.

Si las mujeres lográramos potenciarnos desde la maternidad hacia las líderes que quisiéramos ser,   con el entendimiento por parte de las empresas de la etapa fundacional que implica el ser madre para toda mujer, hoy ya seríamos muchas más las mujeres ejemplo a seguir en puestos clave con una historia de vida que conjuga tanto a nuestra familia como a la profesión que tanto nos apasiona.

Y si arrancamos hoy?

[i] Según encuesta anual de Grant Thornton a más de 5.500 directivos en 36 países (2017)