Diario Perfil.

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Cuando una mujer profesional se plantea ser madre, surgen muchas dudas acerca de cómo continuará su carrera laboral. La maternidad es un momento clave para reinventarse y seguir creciendo pero, en muchos casos, conduce al abandono del ejercicio de la profesión. A nivel global, seis de cada diez mujeres renuncian a sus carreras cuando son madres, y cinco de cada diez de las que todavía no han tenido hijos asumen que, si los tuvieran, deberían renunciar a su desarrollo profesional. En la maternidad suelen aflorar sentimientos tan opuestos como complementarios, que llevan a un replanteo de la identidad conocida hasta ese momento y que impactan en todos los ámbitos de la vida. El trabajo suele ser un eje fundamental para una mujer profesional, de ahí que integrarlo a esta nueva identidad resulte indispensable para un sano equilibrio dentro del cual la persona se visualice como un todo. Definir cómo se conjugan maternidad y carrera profesional resulta decisivo a la hora de proyectar un acceso más equitativo a posiciones de poder en las organizaciones, considerando que hoy solo uno de cada diez puestos de dirección es ocupado por mujeres. En estos ámbitos, la falta de contención hacia quienes van a ser madres, el poco entendimiento de lo que implica la maternidad así como del modo de transitar este período desde la proyección misma de la carrera, sumados a la adopción de políticas de flexibilidad que a menudo no resultan aplicables, son los principales motivos por los cuales gran parte de las mujeres profesionales dejan a un lado su carrera. Comprender que los hijos y los ascensos no son excluyentes y que la maternidad puede capitalizarse y empoderar el ejercicio de la profesión requiere un proceso de profundo autoconocimiento por parte de la propia mujer y un acompañamiento activo por parte de las organizaciones. La maternidad es un momento fundacional que se transita muchas veces en silencio y soledad por miedo o culpa de verbalizar sentimientos encontrados, y en el que a menudo no se cuenta con modelos para seguir. En este sentido, la experiencia de otras mujeres que transitaron caminos similares y que pueden ayudar a las futuras y recientes madres a potenciar el suyo resulta de gran valor. Es mucho lo que puede hacer la mujer que tiene el deseo de ser madre y a la vez seguir desarrollándose en su carrera laboral. El incentivo para ir por ello está en la convicción de que esta es una realidad alcanzable y generadora de grandes satisfacciones. Trabajar con una mirada estratégica de largo plazo y pensarse desde una realidad futura es fundamental para que puedan construirse los pasos necesarios que hagan posible vivenciarla desde el hoy. Dentro de este objetivo, despojarse de estereotipos es el primer disparador, el más indispensable, para responder sin preconceptos a su propósito y visión de futuro. Y es mucho también lo que se puede hacer desde el lugar del hombre y de las propias organizaciones para acompañar en el desarrollo de la carrera profesional de la mujer. El hecho de que las tareas del hogar y el cuidado de los hijos sean responsabilidad casi exclusiva de la mujer, tanto por limitaciones femeninas como masculinas, y que hoy por parte de las organizaciones se entienda la maternidad como un problema por resolver son barreras por sortear si se busca una mayor representatividad femenina en puestos jerárquicos. Las mujeres necesitan reconocerse no perfectas y saber pedir ayuda e involucrar en las soluciones a sus stakeholders clave, percibiéndose valiosas para las organizaciones desde su unicidad y mirada femenina, e inspirando cambios que si no partieran desde su lugar, difícilmente terminarían ocurriendo. (…) El estilo de liderazgo de la mujer es complementario al del hombre. Ambas miradas son necesarias para entender a un consumidor cada vez más exigente, sin barreras de espacio y lugar y cuya presencia adquiere cada vez más peso. Si consideramos que es la mujer quien tiene el poder de compra en el 80% de los actos de consumo, no es muy lógico pensarla solo en un 10% de los puestos de dirección. La inclusión resulta fundamental si se quiere establecer un ida y vuelta actual con el consumidor y trabajar proactivamente en la innovación y disrupción tan necesaria en todo ámbito organizacional. Darse el lugar para pensarlo ya es un buen comienzo. Promover el desarrollo de la carrera de la mujer que siendo madre desea seguir creciendo en su pro­fesión no solo aporta una mirada actual de negocio desde un management más asertivo, sino que hace a las organizaciones más humanas, valor cada vez más ponderado por las generaciones más jóvenes que están priorizando aquellas organizaciones preocupadas tanto por los resultados como por el modo de alcanzarlos. (…) Hoy las organizaciones tienen la oportunidad de transformarse en actores de cambio, sabiendo que la inversión que realicen en retener y potenciar a sus profesionales asegurará en el largo plazo la sostenibilidad del negocio. Para ello, es clave estar abiertos al cambio e innovar, y la apertura a una sociedad más inclusiva de la mujer, independientemente del momento de vida que esté transitando, se comienza a convertir en mandatoria. *Autora de Estoy embarazada, ¿cómo sigue mi carrera?, editorial Vergara. (Fragmento). (Fuente www.perfil.com).

Consejos para negociar tu vuelta al trabajo después de ser mamá

Consejos para negociar tu vuelta al trabajo después de ser mamá

La vuelta a trabajar después de una licencia por maternidad puede ser difícil. Acá te contamos cómo hacer para lograr un aterrizaje más suave. Fuente: OHLALÁ! – Crédito: Shutterstock

 

Silvina Prekajac, directora y fundadora de Giving Birth, nos da algunos consejos que te pueden servir si tenés que renegociar tus condiciones laborales al volver al trabajo después de ser mamá. Nos ayuda a resolver situaciones como: flexibilizar tu horario laboral, cambiar tus condiciones o pedir un aumento.

 

Creó una consultora que busca potenciar a mujeres profesionales en su maternidad

Creó una consultora que busca potenciar a mujeres profesionales en su maternidad

Fuente: Apertura

En Giving Birth, los programas de mentoreo acompañan desde el embarazo y hasta el primer trimestre luego de la reincorporación al entorno laboral.

Transitando el nacimiento de su hija Bianca (1 año y 9 meses) Silvina Prekajac, decidió materializar un proyecto largamente ansiado: el de lanzar su propia consultora, Giving Birth, que acompañe y potencie mediante el mentoreo a mujeres profesionales en su maternidad. “Era Gerente de marketing en una compañía multinacional y me pasaba que en las reuniones de mandos altos éramos solo dos mujeres”, relata Prekajac. “Durante mi licencia de maternidad,  empecé a pensar una manera diferente de acompañar a las mujeres, combinando mis 13 años de experiencia en empresas y en marketing con mi experiencia como madre”, relata Prekajac,  Licenciada en Administración de Empresas y Comercialización con un postgrado en management en el IAE.

Lo que empezó como una idea la llevó primero a iniciar un extenso trabajo de campo para investigar sobre maternidad y retorno al trabajo, contactándose con colegas de diversas empresas, con expertos en distintas especialidades para profundizar en posibles abordajes, y con referentes de mentoring de Inglaterra y otros países, en los que se trabaja hace más de 10 años en esta disciplina. Así descubrió que en Argentina, sólo 1 de cada 10 cargos de Dirección son ocupados por mujeres, y que es durante la maternidad cuando gran parte de las profesionales abandonan su carrera, impactando en su baja representatividad. A nivel global, 6 de cada 10 mujeres profesionales renuncian a sus carreras cuando son madres, y 5 de cada 10 mujeres que todavía no han tenido hijos asume que, si los tuviera, debería renunciar a su desarrollo profesional.

“La falta de contención y entendimiento de lo que implica la maternidad, y de cómo transitar este periodo desde el empoderamiento y la proyección de carrera por parte de muchas compañías, así como la adopción de políticas de flexibilidad que a menudo no resultan aplicables, son los principales motivos por los cuales gran parte de mujeres profesionales dejan a un lado su carrera”, explica Prekajac. “Para las empresas, esto se traduce en bajas inesperadas, un top management con baja representatividad femenina, menor productividad por falta de diversidad de opiniones y estilos de liderazgo, y un empobrecimiento del valor de marca empleadora”.

En Giving Birth, los programas de mentoreo acompañan desde el embarazo y hasta el primer trimestre luego de la reincorporación al entorno laboral. La consultora ofrece programas de mentoring corporativos y programas individuales, además de seminarios online pensados para aportarles perspectiva a las futuras y recientes madres con carreras profesionales. “Se trata de dar herramientas para que las mujeres se animen a plantear sus inquietudes en sus lugares de trabajo, muchas mujeres se van sin charlarlo porque imaginan que trabajo y maternidad no son compatibles”, explica.

Maternidad y trabajo

Son cada vez más las empresas que incorporan políticas que acompañan la maternidad:extensión de la licencia, soft landing y subsidio para la guardería son algunas de las comunes y también de las más valoradas. Sin embargo, si las políticas no van a acompañadas por un cambio de cultura dentro de la empresa, no son suficientes.  “Muchas mujeres ejecutivas con las que hablé me manifestaron que de las empresas esperan más entendimiento, no solo con políticas de flexibilidad. Si la cultura de la empresa o el jefe directo, hacen que teman tomar esas políticas por miedo a ser juzgadas en términos de responsabilidad y compromiso, es importante trabajar eso, que se sientan acompañadas”, apunta.

Por eso Prekajac insta a las empresas a escuchar e incorporar a las mujeres en el diseño de políticas de género. “Entender cuáles son los beneficios más relevantes, investigar antes de lanzarlos, escuchar activamente e impulsar a las mujeres a levantar la voz y decir lo que necesitan es clave para que estas prácticas de verdad funciones”, destaca.

“La maternidad es un periodo de cambios, mucha incertidumbre. Hay sentimientos contrapuestos, por un lado de la mayor felicidad del mundo pero por el otro dejar la identidad que tenía previa. Hay muchos sentimientos y emociones y miedo a expresarlos. También hay mucho sentimiento de soledad y algo que es transversal que es la culpa, la que se queda en casa le da culpa perder su autonomía y la mujer que decide volver a trabajar tiene la culpa de dejar sus hijos con alguien que no soy yo”, explica Prekajac.

“Toda decisión es una ganancia y una pérdida, pero si está a tono con lo que una busca una gana más. Que no sea un periodo de abandono de la carrera sino de reinvención, uno puede volver y aportar muchísimo. Cuando uno tiene el deseo de volver a trabajar se pueden conciliar los dos mundos” concluye.

Entre el chupete, la culpa y la vuelta al trabajo

Entre el chupete, la culpa y la vuelta al trabajo

 

Fuente: Clarín

Que en el mercado de trabajo aún persisten las diferencias de género ya lo sabemos: las mujeres cobran casi un 30% menos que los varones. Pero las mujeres con hijos son las más perjudicadas en esta realidad, en la que no solo cobran menos, sino que trabajan fuera del hogar menos cantidad de horas, porque destinan gran parte de su jornada a ocuparse y cuidar de los chicos. Así, el nacimiento de un hijo no solo impacta en su vida al interior de la casa, o en cómo se ve a sí misma, sino en su carrera laboral. “Es un momento de fuga de talentos”, asegura Silvina Prekajac, fundadora de la nueva consultora Giving Birth, que busca acompañar y potenciar a mujeres profesionales en su maternidad.

“Un puesto de jefatura o gerencia suele coincidir hoy con la maternidad; y si esa mujer se va de la empresa para poder ser madre, no solo ella se pierde la oportunidad de seguir creciendo, sino que la empresa se pierde ese talento”, afirma a Clarín. Y eso se ve en la pirámide de puestos laborales, en donde las mujeres ocupan los peores puestos (aquellos que están en la base y son peor pagos) y su representación disminuye a medida que se avanza en la jerarquía: ocupan solo el 6% de las sillas de gerente general, el 15% de los cargos de dirección, el 27% de las gerencias, el 28% de las jefaturas y representan al 40% de analistas (según datos de Mercer).

Silvina comenzó a vivir en carne propia estas dificultades cuando, hace menos de dos años, nació su hija Bianca. Tras regresar de la licencia por maternidad, el mundo corporativo de la empresa multinacional en la que trabajaba le empezó a hacer ruido: menos de un puñado de gerentas y una multitud de sus pares varones mantenían reuniones hasta las ocho o nueve de la noche, mientras que para usar el lactario debía pedir permiso con el sacaleches en mano a aquellos que se reunían allí con otros fines.

Silvina Prekajac, fundadora de la nueva consultora Giving Birth.

Silvina Prekajac, fundadora de la nueva consultora Giving Birth.

A pesar de los “beneficios” que contemplaba la empresa para conciliar el trabajo con la vida familiar, eran pocas las veces que podía hacer uso real de éstos. “Entonces, ¿para qué estaban? ¿Por una cuestión marketinera de empresa socialmente responsable?”, se pregunta hoy esta licenciada en administración de empresas y comercialización con un posgrado en management.

No es a la única a la que le pasó esto: según el informe Diversidad e Integración de la asociación empresaria IDEA -que contó con la participación de 2.727 personas de 430 organizaciones y fue publicado por el diario La Nación-, el 45% de las madres profesionales encuestadas dijo que su carrera profesional se vio condicionada después del nacimiento de sus hijos (entre los varones padres ese número desciende a 13%).

Maternidad y trabajo. Foto: iStockPhotos.

Empezó a tener conversaciones internas y con otras colegas sobre cómo quería transitar la maternidad y, como gerenta de marketing, se preguntó qué ejemplo les daba a otras profesionales de la compañía y a aquellas que aun no habían sido madres, si ella no respetaba sus propios tiempos. Intentó algunos cambios al interior de la empresa pero, al mismo tiempo, gestó la idea de armar una consultora que entendiera la maternidad como un momento de suma de capacidades -y no de “pérdida de tiempo”- en donde la clave sea aprender a gestionarlas, y potenciarlas. Nueve meses después de su primer parto, dio a luz a Giving Birth hace menos de un año.

“Es un momento en el que cambia tu identidad. Entonces, ¿por qué no aprovechar este momento bisagra para reinventarse y capitalizar un montón de habilidades de liderazgo que se ponen en juego en la maternidad?”, apunta Prekajac. Su iniciativa contempla programas de mentoreo -individuales o corporativos- y seminarios on line que buscan acompañar a las mujeres madres desde el embarazo hasta el primer trimestre luego de la reincorporación al entorno laboral. Y dice que un gran eje a abordar en casi todos los casos es el manejo de la culpa, ya sea por dejar al bebé por unas horas para ir a trabajar como por quedarse en casa a cuidarlo -por elección o necesidad-. “¿Cómo positivizar la culpa? Entendiendo que ésta viene porque uno busca el ideal, lo perfecto, pero algo tenemos que ceder y poner foco en lo prioritario”.