¿Dejar para mañana lo que se puede hacer hoy..?

Sabemos que el contexto actual es cada vez más volátil, incierto y ambigüo, y es en esa realidad en la vivimos tomando decisiones. Cuando una mujer profesional se plantea ser madre, suelen surgir dudas de si es el mejor momento en términos de su carrera, o si esperar a estar mejor posicionada para emprender su nueva vida, postergando para un futuro, lo que puede ser una realidad hoy.

En Argentina, las mujeres representan más de la mitad de la fuerza laboral en la base de las estructuras corporativas, pero menos del 30% llega a niveles de mandos medios y menos del 15% a puestos de decisión[i].

Esto se debe en gran parte a que cada vez más mujeres postergan la maternidad coincidiendo con momentos críticos de carrera, y que sólo 4 de cada 10 mujeres profesionales continúan con el ejercicio de su profesión luego de ser madres. Es en el contexto actual donde nos encontramos con decisiones de vida que podrían ir de la mano con la carrera, si se trabaja con la visión estratégica y orientación a resultados que se aplica en el día a día de los negocios, a nuestra vida de futura madre profesional.

La maternidad es una gran escuela de liderazgo, en la que el asumir riesgos y la gestión del cambio, la creatividad, la organización y planificación en términos de lo urgente e importante, la resiliencia y la reinvención, el trabajo en equipo, la motivación, la administración del tiempo, y la visión estratégica desde la propia proyección y la de la persona que una trae al mundo, están presentes en el cotidiano, reforzando habilidades y competencias claves para la gestión tanto individual como corporativa.

El definir cómo se conjugan maternidad y carrera resulta decisivo para revertir las estadísticas y lograr un cambio positivo donde todos ganen.

Hoy son muchas las trabas internas desde la falta de modelos de éxito que inspiren a continuar sus carreras en conjunto con la maternidad, y desde la auto exigencia con estereotipos construidos en años donde las mujeres no trabajaban. Por otro lado, las trabas externas desde culturas de empresas poco aggiornadas a la realidad actual de la mujer profesional, tampoco hacen sencillo el contexto.

Es clave, por este motivo, prepararse proactivamente para convivir con el cambio y lo nuevo, y la maternidad es una gran prueba en ese sentido, siendo sin dudas una suma de valor que se puede poner en juego en el ámbito profesional. El acompañamiento de una mentora especializada en maternidad y profesión, es un gran aliado para empoderar a la profesional en el desarrollo de su carrera, y ayudar a las empresas a no perder  talento clave, con el costo asociado que esto conlleva y a su futura baja representatividad en el management clave.

Si las mujeres lográramos potenciarnos desde la maternidad hacia las líderes que quisiéramos ser,   con el entendimiento por parte de las empresas de la etapa fundacional que implica el ser madre para toda mujer, hoy ya seríamos muchas más las mujeres ejemplo a seguir en puestos clave con una historia de vida que conjuga tanto a nuestra familia como a la profesión que tanto nos apasiona.

Y si arrancamos hoy?

[i] Según encuesta anual de Grant Thornton a más de 5.500 directivos en 36 países (2017)